martes, 7 de octubre de 2014

Sabéis...?

Hace ya tanto...
Más de dos años que no estoy así, tan pensativa, tan soñadora, tan... tonta.
Que me alegre el día dos simples besos, que se me altere el corazón por un fav suyo o por un retweet... Qué gilipollas soy!
Me ha dejado claro que no va a suceder nada entre ambos, y aún así... Miradme! No estaba tan colada por un chaval desde hacia años!
Y no es por cómo es, ni por su físico, pero tiene un-no-sé-qué que me atrapa.
Dios... qué ganas de que se me pase ya este pavo y esta tontería de encima. Que ganas de olvidarte.
Que ganas de volver a estar como antes.
Esto es un sin vivir.
Me despido, pero no exagero si digo que estás en mi cabeza cada 30 minutos. No exagero.

jueves, 31 de julio de 2014

Y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas)

No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe...

No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.

No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.

No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. Una a la que no le guste para nada ver televisión.

Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica, lúcida e irreverente.

No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa

domingo, 16 de marzo de 2014

*

El invierno pone la prisa y yo la desesperación por encontrarte. A estas alturas casi que ya apenas nadie puede hacer que nos separemos del suelo sino únicamente para estrellarnos contra él. De nuevo. He vuelto a no saber qué, si tú estás encontrando las respuestas en otra cama. Y si la Navidad me parece el purgatorio donde tanto tiempo libre sólo me regresa a los bares donde nos hemos hecho cubatas y daño. Va a ser así, rodas y rodas hasta que me paren los pies algunos brazos, y luego me peguen una hostia. Hasta despertar  de toda esa realidad que sólo sucede cuando no estás. Es decir, siempre. Tantos domingos como el de hoy. Igual que expresiones que sin palabras se quedan en una mueca de dolor. Tantas. Ya me estoy cansando, pero he aquí mis ojeras para recordarme que voy a seguir aunque no quiera. Aunque no me quieras. Qué desesperación tan disfrazada de calma, que ya apenas logra que entre en calor cuando hace no sé cuánto frío que no te veo. Si las cosas salieran como queremos, o si al menos las cosas que queremos no salieran de nuestra vida. Todo iría mejor, como cuando llevas el suficiente alcohol en sangre para decir "te quiero" y el orgullo sabe que no puede hacer nada. Es esa libertad, la de querer ser prisionero de algunos ojos en los que estés mejor que en casa. Todo iría mejor, estoy tan seguro de ello como lo estoy cuando digo que ya apenas recuerdo de qué paraíso era tu boca la entrada. Y siempre  descendiendo, podría ceder frente a tus piernas, y luego entre ellas. Y empalmar los días con esa facilidad que tienes tú de hacerte indispensable, como el cigarro de después de comer. Sería perder la noción del tiempo y encontrarnos guapos si nos despertamos más feos que nunca, pero juntos. Enero viene cargado de toda la mierda que promete cualquier comienzo. Ojalá este año tengamos más orgasmos que finales.

jueves, 6 de marzo de 2014

Lisianto.

Que si, que voy de dura, de insensible, de corazón frío. Que sé que soy una borde y sé que eso todos lo sabéis. Pero no me conocéis realmente.
No sabéis que disfruto con la poesía, que me recuerda a personas, que las dedico y lloro con ella.
No sabéis lo romántica que soy, lo detallista que realmente soy. Cómo hago cualquier cosa para sacar una sonrisa o sorprender a alguien a quien quiero.
No sabéis que lloro con algunos libros.
No sabéis que, cuando soy borde es porque lo estoy pasando mal.
No sabéis que una vez fui una chica que regalaba flores, cada una con su significado. Por que si, me fijo en todo y me encantan los detalles.
No sabéis lo identificada que me siento con el Romanticismo.
No sabéis lo que me hace sentir la naturaleza y lo que sufro cada vez que me entero de una catástrofe natural.
No.
Solo veis que soy sarcástica e irónica. Borde. Fría. Cruel en ocasiones. No sabéis que es mi forma de protegerme del daño, mi caparazón para que nadie vea cuales son mis debilidades y las puedan usar para hacerme sufrir.
Siempre nos quedarán una persona que nos regale un lisianto. 

Ha sido un placer.

"Lo que no te mata te hace diferente" frase que describe a la perfección lo que me ha pasado. Siento que te haya tocado esta faceta de mi, ojalá nos hubiéramos conocido más cuando no era tan fría, tan corazón de piedra y tan desconfiada. Has pagado algo por lo que no tienes la culpa.
Yo antes no era así. Te lo prometo.
Pero supongo que esto se llama ley de supervivencia, si sufres tanto por algo que has hecho aprendes a no repetirlo a la siguiente vez. Espero no haberme roto para siempre, que sólo necesite tiempo para volver a ser tan cálida como era antes, aunque me hubiera gustado que fueras el primero en ver esa faceta mía.
Hace muchos meses me prometí no volver a crear vínculos afectivos con nadie. Nadie. No a esta edad que nada es duradero. Por eso he sido tan distante contigo, no quería cogerte cariño para que así no pudieras hacerme daño. Y aún así te lo cogí.
Ojalá me hubieras podido leer la mente cada vez que estaba contigo, así habrías sabido las ganas que tenía de comerte a besos constantemente.
Pero no, ha sido mejor así. Por otra parte, somos muy diferentes, no habría salido bien. Prefiero pensar eso.
Espero que mi pasado no me siga afectando durante mucho tiempo. Espero no seguir cargando con el miedo a la espalda cuando empiezo a sentir algo por una persona. Espero poder dejarme llevar de nuevo, poder volver a ser tan cariñosa y asquerosamente romántica.
Tiempo al tiempo.
Ha sido un placer pasar estos meses contigo JP.

P.D: Espero que nunca llegues a leer esto.