lunes, 14 de mayo de 2012

El llegar a la habitación. El verte en ropa interior. El desnudarme lentamente mientras tu te estiras en la cama. El ponerme encima tuya. Quitarte lo poco que te queda que te tapa. El que me pidas que apague la luz. Que empiecen los besos. Más besos. Y luego Amor. Amor y besos, y así alternando. Un te quiero de vez en cuando. Un te amo más un arañazo. Un suspiro y el fin. 
El tumbarme sobre tu pecho. El descansar un poco y otra vez Amor. Más besos, más te quiero desordenados. Abrazos. ¿Más juntos? imposible. 

El que nos tumbemos juntos. Abrazándome. Y me susurres: Buenas noche vida. 
Y así puedo dormir en paz.

Mañana. Que lo primero que vea sea tu cara. Desperar con besos. Una cama deshecha. Desayunarte. Animarte, y volvemos al Amor. Como si no hubiese habido una pausa. Besos. Abrazos. Pegados. Y esta vez no importa que la cama suene. Que lo sepa todo el mundo.

Vestirnos y salir como si nada hubiese ocurrido.

Un secreto nuestro.

Así, merece la pena levantarse temprano.

Así quiero que sea toda mi vida.