jueves, 29 de marzo de 2012

... Lo único bueno que tengo es que ya voy empezando a acostumbrarme a sufrir...

No te aferres al pasado ni a los recuerdos tristes.
No reabras la herida que ya cicatrizó.
No revivas los dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante, pon tus fuerzas en construir una vida nueva, orientada hacia lo alto, y camina de frente, sin mirar atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin pensar en la noche que pasó.

Pasamos el primer año de la vida de un niño enseñándole a caminar y a escribir, y el resto de su vida a guardar silencio y sentarse. Algo no funciona bien.